Uno de nuestros representados: David Batanero (GIF Sundsvall)

David empezó a jugar muy pronto en el C.E. Sallent, el equipo de su pueblo hasta segundo año de infantil en que marchó a jugar al D.H. en el C.E. Sabadell, para posteriormente recalar en el C.E. Manresa, donde jugó las dos temporadas de cadete en la categoría de Preferente y continuó en juveniles donde ya en su primer año en Liga Nacional , Jose Luis Ruiz lo hizo debutar en 3ª División. Al finalizar esa temporada , cuando estaba a punto de fichar por el R.C.D. Espanyol con el que ya había jugado el M.I.C., sufrió una lesión que truncó esa posibilidad.

Durante la pretemporada siguiente acudió mermado a probar por el Valencia C.F. que aún así, proponía un contrato de cuatro temporadas que no acabó de concretarse por discrepancias entre los miembros de su Secretaría Técnica.

Tras un segundo año de juvenil en el C.E. Manresa, con esporádicas apariciones en 3ª División, fichó por la DAMM el último año para jugar en D.H. donde destacó de tal modo que el R.C.D. Espanyol lo ficho con un contrato de tres temporadas; nuevamente la desgracia en forma de lesión se cebó en el, durante el último entrenamiento de esa última temporada en juveniles. Con el lastre de esa lesión llegó a la pretemporada de ese primer año de contrato, mermado en su condición física y con la competición iniciada fue cedido al C.F. Blanes en 3ª División, donde tras una primera vuelta en que dio muestras de su calidad, el C.D. Talavera de 2ªB recibió la negativa a su solicitud de cesión en el mercado de invierno y poco a poco fue perdiendo confianza hasta acabar la temporada.

En su segundo año de contrato dio un paso atrás con la intención de relanzarse y solicitó ser cedido al Igualada en 1ª Catalana, entrenado por Jose Luis Ruiz; tras una primera vuelta brillante en la que demostraba que la categoría se le quedaba pequeña, nuevamente una lesión con fractura del 5º metatarsiano lo dejó sin poder jugar el resto de la temporada.

Tras rescindir el último año de contrato con el R.C.D. Espanyol y buscando cambiar la dinámica negativa en la que estaba inmerso, de nuevo a través de Jose Luis Ruiz, emprendió camino para iniciar nueva temporada en el C.F. Torrellano de la 3ª División grupo valenciano, pero la falta de condición física propiciada por la inactividad tras la última lesión y la impaciencia de los dirigentes lo hicieron volver a Catalunya para acabar la temporada en el equipo de 1ª Catalana de U.D. Gramanet.

A punto de cumplir 22 años y desanimado decidió aceptar resignado la oferta del equipo de su pueblo en 2ª Catalana y abandonar la idea de llegar al fútbol profesional; tras una temporada en su “infierno particular”, otra vez a través de Jose Luis Ruiz, consiguió que un equipo de 3ª División, el C.F. Rubi, le ofreciese la posibilidad de engancharse de nuevo a su ilusión. Fue cogiendo la forma y dando de nuevo muestras de su calidad hasta finalizar esa temporada incorporándose al C.F Palamós para ayudarle a ascender y disputar allí la siguiente temporada.

Nuevamente destacó y se le ofreció la posibilidad de realizar la pretemporada con C.F. Badalona que contra la opinión de sus técnicos, declinó la posibilidad de incorporarlo y lo llevó de nuevo a fichar por dos temporadas con el Terrassa Olímpica en 3ª División donde volvió a demostrar que la categoría se le estaba quedando por debajo de sus posibilidades, hasta que por fin Miguel Alvarez apoyado por su ayudante Pepe Delgado que fue uno de los técnicos que dos temporada antes había apostado por su llegada al C.F. Badalona, lo incorporó a la disciplina del C.E. Sabadell en 2ªB donde en su primera temporada fue su mayor baluarte y acaparó las miradas de diferentes equipos de 2ª A, a los que les extrañaba que no hubiese llegado antes a 2ªB.

Al inicio de la segunda temporada ya sin Miguel Alvarez en el banquillo ya gozaba de un status relevante en el equipo y se vislumbraba que podía ser el de su despegue definitivo hacía el profesionalismo a punto de cumplir los 27 años… pero nuevamente la desgracia se cruzó en su camino en el último partido de pretemporada y sufrió rotura del ligamento cruzado de su rodilla; siete meses por delante de recuperación parecía que podían truncar ese camino hacia el objetivo por el que tanto había trabajado, pero nada ms lejos de la realidad ya que su optimismo y esfuerzo por acortar los plazos de recuperación le llevaron a empezar a entrenar con el equipo, dos semanas antes de cerrarse el mercado de invierno y solo la falta de confianza de la Dirección Deportiva, hizo que quedase sin posibilidades de competir el resto de temporada, aunque afortunadamente ahora si por fin, un equipo de la 1ª División de Suecia confió en el y le ofreció la posibilidad de un contrato profesional de tres temporadas.

David es el claro ejemplo de que los objetivos a pesar de las dificultades, se pueden llegar a alcanzar. Este mundo no tiene porque ser fácil, pero se ha de ser constante y estar siempre preparado para tener la posibilidad de aprovechar esas ayudas y oportunidades, a menudo necesarias en pos del objetivo.

Actualmente y gracias a su esfuerzo,calidad y pasión por el fútbol,”Bata” milita en el GIF Sundsvall de la primera división de Suecia.

Publicado en Casos de Éxito.

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